Roma

La ciudad de Roma

Roma

Roma es una ciudad italiana, capital de la Ciudad metropolitana de Roma Capital, de la región del Lacio y de Italia.
Por antonomasia se la conoce como la Ciudad Eterna, l'Urbe (‘la Ciudad’) o Città Eterna.

En el transcurso de su historia, que abarca tres milenios, llegó a extender sus dominios sobre toda la cuenca del Mediterráneo y gran parte de Europa. Como capital del Imperio romano, se constituyó en una de las primeras grandes metrópolis de la humanidad, centro de una de las civilizaciones antiguas más importantes. Influenció la sociedad, la cultura, la lengua, la literatura, el arte, la arquitectura, la filosofía, la religión, el derecho y la moral de los siglos sucesivos.

Es la ciudad con la más alta concentración de bienes históricos y arquitectónicos del mundo; su centro histórico delimitado por el perímetro que marcan las murallas aurelianas, superposición de huellas de tres milenios, es la expresión del patrimonio histórico, artístico y cultural del mundo occidental europeo.5 En 1980, junto a las propiedades extraterritoriales de la Santa Sede que se encuentran en la ciudad y la Basílica de San Pablo Extramuros, fue incluida en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Roma es el corazón geográfico de la religión católica y la única ciudad del mundo que tiene en su interior un Estado extranjero: el enclave de la Ciudad del Vaticano, Estado Pontificio bajo el mando del poder temporal de los papas.8 Por tal motivo se le ha conocido también como la capital de dos Estados.

 

Arquitectura religiosa

Los edificios religiosos de Roma constituyen una parte fundamental del patrimonio monumental de la ciudad capitolina: estos son el símbolo de la importancia cultural, social y artística del componente religioso durante todos los periodos de la historia romana.

Los más importantes edificios sagrados de la Antigüedad fueron los templos: no eran lugares de congregación de los fieles, sino que albergaban únicamente la imagen de la divinidad a los que estaban dedicados. Se estima que en la tardía edad repúblicana de Roma habría cerca de un centenar de templos.

En Roma, hay varios centenares de iglesias cristianas y su historia se entrelaza con la historia religiosa, social y artística de la ciudad. La catedral es la basílica de San Giovanni in Laterano, una de las cuatro basílicas patriarcales o papales junto con la basílica de San Pedro en el Vaticano, la Basílica de San Pablo Extramuros y la Basílica de Santa María la Mayor.

Las cuatro basílicas formaban parte del así llamado "paseo de las siete iglesias" que los peregrinos debían recorrer a pie y en un único día. Las otras tres iglesias que formaban parte de ese itinerario son la Basílica de San Lorenzo Extramuros, la Basílica de la Santa Cruz de Jerusalén y la basílica de San Sebastiano fuori le mura. Es de destacar igualmente la Basílica de San Andrés della Valle, sede central de la orden de los Teatinos.

Roma es la ciudad con el mayor número de iglesias en el mundo,92 93 considerando también el importante número de lugares de culto protestantes, ortodoxos y de otras confesiones cristianas.

Entre 1984 y 1992, en el barrio llamado Parioli, se construyó la mezquita más grande de Europa, que ocupa una superficie de 34 000 m²; asimismo, en el barrio judío se encuentra el Templo Mayor de Roma, completado a principios del siglo XX.

También son muy numerosas las construcciones religiosas funerarias: en Roma están presentes alrededor de sesenta catacumbas, los cementerios subterráneos cristianos del primer siglo después de Cristo; los mausoleos, tumbas de excepcional monumentalidad, adornaban las vías consulares (especíalmente la famosa Vía Appia). No faltaban los sepulcros, hipogeos, necrópolis y tumbas en forma de pirámides, basadas en el modelo egipcio.

Los principales cementerios romanos son el cementerio del Verano, el cementerio comunal y monumental de la ciudad; el cementerio Flaminio, el más grande de Italia; y el cementerio acatólico de Roma (o de los protestantes), establecido en la primera mitad del siglo XVIII para la sepultura de los extranjeros practicantes de otras religiones.

 

Arquitectura civil

Los edificios civiles de Roma consisten en varios centenares de edificios y otros monumentos que acompañan a la historia de la ciudad a lo largo de sus 28 siglos: de la 'arx Capitolina y las domus (casas) de la antigua Roma a los edificios señoriales de la Edad Media, desde las lujosas villas de la Roma pontificia a las edificaciones modernas que caracterizan la zona EUR y los barrios más recientes.

La Plaza del Campidoglio alberga el edificio Senatorial, sede de representación de la municipalidad de Roma, y el edificio de los Conservadores así como el edificio Nuevo, sede de los museos Capitolinos. Múltiples son los edificios históricos de la ciudad, sede de las familias nobles, cardinalicias y papales que ejercitaron su poder en Roma: entre estos, el palazzo Venezia, el palacio Farnesio, el palacio Colonna y el palacio Barberini.

Después de la anexión de Roma al Reino de Italia, muchos edificios fueron utilizados como sedes de varios órganos del gobierno provincial, regional y nacional, como el palacio del Quirinal, sede de la Presidencia de la República; el palazzo Madama, sede del Senado de la República; el palazzo Montecitorio, sede de la Cámara de los Diputados; el palazzo Chigi es sede del Gobierno Italiano; el palazzo Valentini, sede de la provincia de Roma; el palazzo Koch, sede del Banco de Italia; el palazzo della Consulta, sede de la Corte Constitucional; el Palacio Spada, sede del Consejo de Estado; el Palazzo de Justicia (conocido como el Palazzaccio), sede de la Corte Suprema de Casación, y los varios palacios ministeriales.

También son numerosas las villas y jardines que formaban parte en el pasado de las moradas de los nobles, construidos u arreglados a partir de los jardines urbanos que pertenecían a los personajes sobresaliente de la Roma antigua (las huertas). Las villas urbanas más grandes son la Villa Doria Pamphilj, y la Villa Borghese, la Villa Ada, la Villa Giulia y la Villa Torlonia.

En el transcurrir de su historia plurisecular, Roma fue sede de centenares de teatros y otros edificios dedicados al entretenimiento, como los circos (el circo más célebre fue el Circo Massimo, capaz de albergar alrededor de 250 000 spettatori, récord aún hoy en día sin ser superado) y los anfiteatros (el mayor de los cuales, el Coliseo, se ha convertido en símbolo de la ciudad y emblema cultural mundial).

Roma, además, es abundante en fuentes y acueductos: entre las fuentes monumentales, la mayor parte de las cuales fueron construidas por orden de los papas al comienzo de la edad moderna, están la fontana de Trevi, la fontana dell'Acqua Felice (o del Moisés), las Cuatro Fuentes, la fuente de la Barcaccia, la fuente de los Cuatro Ríos, la fuente de Neptuno y la fuente de las Naiades.

Los acueductos se construyeron en la Antigüedad: su longitud llegó a medir alrededor de 350 km; en la modernidad los papas los hicieron restaurar y construyeron algunos otros; los últimos fueron construidos en el transcurso del siglo XX.

El centro de la ciudad también está caracterizado por algunos arcos triunfales antiguos (el arco de Tito, el arco de Septimio Severo, el arco de Constantino) y los restos de varias termas, uno de los principales lugares de reunión durante la Antigüedad (entre estas, las principales son las termas de Caracalla, las termas de Diocleciano y las termas de Tito).

El Tíber y el Aniene, los ríos que atraviesan la ciudad, están atravesados por más de treinta puentes: en el área urbana, 28 atraviesan el Tíber (entre ellos el puente Milvio, el puente Sant'Angelo y el puente Sisto), mientras que 5 se han construido para atravesar el Aniene, entre los cuales está el puente Nomentano.

 

Edificios militares

Los edificios militares de Roma se remontan a los orígenes míticos de la ciudad, cuando Rómulo habría alzado las murallas de la Roma cuadrada, y han jugado un rol importante en todo el transcurrir de la historia de la ciudad, determinando el desarrollo y la defensa de la misma.

Roma es la única capital europea que ha conservado casi completamente el circuito de sus murallas, que pueden dividirse en seis sistemas defensivos distintos (las murallas romuleanas, las murallas servianas, las murallas aurelianas, las murallas leoninas, las murallas Vaticanas y las murallas gianicolenses).

La principal muralla de la ciudad, construida por orden de Aureliano, presentaba 16 puertas, la mayor parte de las cuales coincidía con una vía consular: entre ellas, la puerta San Sebastiano, la puerta San Paolo, la puerta del Popolo y la puerta Pía.

Otras imágenes características de Roma, sobre todo en la época medieval, eran las torres y los castillos, residencias de las poderosas familias baronales que apadronaron la ciudad entre el siglo X y el XIV: Gregorovius afirmó que, en la Edad Media, Roma contaba con alrededor de 900 torres, la mayor parte de estas destruidas en la segunda mitad del siglo XIII; numerosos castillos han, en cambio, sobrevivido y caracterizan el paisaje de la campiña romana.

Después de la unificación de Italia, la ciudad pasa a estar protegida por un campo atrincherado compuesto por quince fuertes que formaban un anillo de alrededor de 40 km.

 

Otras edificaciones

Las principales plazas de Roma, nacidas durante el Renacimiento o el periodo barroco, tienden a dar testimonio de la capacidad creativa de un ideal de vida armonioso entre la exaltación humanística y las concesiones sobrenaturales.94 Entre las más célebres plazas romanas, se encuentran la plaza de España, la plaza Navona, la Plaza del Popolo, la plaza della Repubblica, la plaza Venezia, la plaza Colonna, la plaza Farnese, el largo di Torre Argentina, el Campo de' Fiori y la Plaza de San Pedro.95

Entre las principales vías del centro de la ciudad, están via del Corso, via del Babuino y via di Ripetta, que forman el llamado Tridente de Roma; la via dei Fori Imperiali, también llamada via del Imperio; la via Veneto, muy célebre en los años sesenta; la via Condotti, la principal calle de compras; la via Margutta, la calle de los artistas; la via Nazionale, inaugurada luego de la unificación; la via della Conciliazione, que conecta al Estado italiano con la Ciudad del Vaticano.96

Roma es la ciudad que conserva el mayor número de obeliscos: muchos se remontan a la Edad Imperial, cuando los obeliscos eran transportados directamente de Egipto; otras fueron realizados por los romanos, que usaban el mismo granito de los obeliscos egipcios. La mayor parte de estos fue restaurada por orden del papa Sixto V.97

Desde la Antigüedad, las calles, las plazas y los edificios de Roma se adornan con estatuas de distintos tipos (ecuestres, estatuas en pie, estatuas sentadas o bustos, por ejemplo). Antiguamente se les atribuía un poder casi místico, en grado de proteger al pueblo romano y representar la concesión de los dioses. Particulares y características son las «estatuas que hablan» (entre ellas Pasquino y la estatua del Babuino), a través de las cuales el pueblo, con sátiras y escritos cínicos que colocaba anónimamente en sus pedestales, expresaba su malestar ante aquel que tenía el poder en la ciudad.98

En Roma, en el transcurso de sus siglos, se han erigido numerosas columnas con intención conmemorativa; entre las 14 que todavía existen se encuentran la columna de Marco Aurelio y la columna de Trajano.99 Entre las principales columnatas de la ciudad, la más conocida es probablemente la que realizó Bernini en el siglo XVII.

 

Sitios arqueológicos

Por su abundancia de sitios y restos arqueológicos, Roma es un verdadero «museo al aire libre».

La cuna de la historia de Roma es el Palatino, debajo del cual se encuentran el Foro Romano, los Foros Imperiales y los Mercados de Trajano, los centros de la vida política, económica, religiosa y social del mundo antiguo.100

A poca distancia se encuentra el Coliseo, el monumento que sirve de símbolo a la Antigua Roma; sobre la cercana colina Oppio se encuentran los restos de la Domus Aurea, la «casa de oro» de Nerón.101

Caminando de la Piazza Venezia hacia el río Tíber se encuentran la Cripta Balbi (parte del antiguo teatro de Balbo), el Teatro de Marcelo con los templos del área de Sant'Omobono y el área sagrada de Largo di Torre Argentina (donde asesinaron a César).102

Otros sitios arqueológicos presentes en la ciudad son la basílica subterránea de Porta Maggiore, las Termas de Caracalla,103 los restos de San Clemente, el Audito de Mecenas y la casa romana de Celio, debajo de la Basílica de San Juan y San Pablo.104

Fuera del centro urbano se encuentran las excavaciones de Ostia;105 el mausoleo de Cecilia Metella, el Castrum Caetani, la Tumba de los Escipiones y la villa de los Quintili sobre la via Appia Antica;106 la villa de Livia en Prima Porta;107 el área arqueológica de Veyes, con el santuario etrusco del Apolo108 y el Parque de las Tumbas de la Via Latina.


Áreas naturales

Con alrededor de 52 000 hectáreas de área agrícola, Roma es la ciudad más verde de Europa.109 Más allá de las villas históricas hay otras muchas áreas verdes, sin contar los terrenos dedicados a la agricultura en las zonas más periféricas.

Las áreas protegidas cubren un total de 40 000 hectáreas y son una realidad reciente, comenzada con la institución del Parque regional urbano del Pineto en 1987 y del Parque natural regional Appia Antica el año siguiente; en 1997 nace el ente regional Romanatura, que aumentó notablemente el número de zonas protegidas.

La inmensa área rural, en parte llana y en parte plena de colinas, que se extiende alrededor de la ciudad de Roma se llama agro romano, que se diferencia del campo italiano por cuanto está contenido en el territorio municipal.110

Se hallan en el interior del territorio municipal de Roma algunos parques regionales y reservas naturales, entre las cuales están el Parque natural regional Appia Antica, la Reserva natural de la Marcigliana, la Reserva Natural de Decima-Malafede, la reserva natural del litoral romano y el área marítima protegida de las Secche di Tor Paterno.

Con el nuevo plan regulador, Roma tiende a aumentar el territorio total destinado a las áreas verdes hasta llevarlo a dos tercios de la ciudad.111 Áreas verdes específicas están destinadas al Jardín Botánico de Roma y a la Rosaleda Municipal de Roma.